Anécdotas de viaje

IMG_0637MAGAPIXNo todo es miel sobre hojuelas a la hora de viajar.  Es lindo conocer otros lugares y ver otras realidades, pero la verdad es que hay algunos detalles que aunque se convierten en anécdotas, de pronto no son tan agradables. Aquí les comparto una al llegar a NYC.

Mi esposo no es de México y aunado a eso, tiene visa de trabajo en USA así que cuando vamos de viaje para Estados Unidos obvio a él en un 2×3 ya le pusieron el sello de bienvenida en su pasaporte.  El tema es que yo saco mi pasaporte de MEXICO y bueno… ahí las preguntas interminables de qué hago ahí… y que ponga el pulgar derecho en su maquinita, ahora el izquierdo… ahora el dedo indice derecho… y también  el izquierdo, y así hasta poner los diez dedos de las manos.  Sinceramente, me dan ganas de poner otro tipo de huellas, pero no quiero que me trepen de vuelta en el siguiente avión a México. Igual ya sé que me sellarán mi pasaporte y me dirán “Welcome!“, pero la verdad, últimamente estoy predispuesta con el nuevo presidente de ese país.

¿Estaré mal?

IMG_0650MAGAPIXDe todos modos, ese detalle no mermó para nada la diversión en mi viaje y la fascinación por Nueva York con todo y sus ríos de gente.

IMG_0642MAGAPIXHace poco me sentí muy identificada con una cuenta que sigo en Instagram, que decía  que Nueva York no es para caminantes lentos ¡y es totalmente cierto!  Sobre todo en la Quinta Avenida donde todos van como si trajeran rieles.

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Yo considero que camino rápido, pero después de unos días de estar allá y haber recorrido unas decenas de kilómetros, de pronto sentí que esas olas de gente me llevaban más rápido de lo que yo quería caminar, así que me subí unos minutos a unas escaleras justo en la esquina de la 53th St y Fifth Avenue y me aparté un momento de esa vorágine.

IMG_0649MAGAPIXEstuve ahí tomando algunas fotos y no de algo en particular, sino de la avenida, de las personas al pasar, de los camiones. Los escalones estaban vacíos cuando llegué, pero pronto se convirtieron en punto de reunión de varias personas.

IMG_0655MAGAPIXInvoluntariamente escuché una que otra conversación y es que estuve ahí casi diez minutos, pero en ese corto lapso de tiempo, se paró una familia  junto a mí a decidir dónde ir y ponerse de acuerdo, porque al parecer unos querían hacer una cosa y otros, se empeñaban en ir en dirección opuesta. Después, un grupo de turistas asiáticos (a ellos no les entendí mucho…) también subieron esas escaleras y parecían estar viendo una aplicación del celular.

IMG_0652MAGAPIXTambién un fotógrafo decidió irse justo al peldaño debajo de donde estaba yo a cambiarle el lente a su cámara y ponerle un transmisor en la zapata; más tarde, un grupo de adolescentes a los que también les latió ese espacio, se pararon un rato ahí para mirar hacia arriba y para todos lados.

IMG_0656MAGAPIXMe gustó ese pequeño respiro.  Creo que en la ciudad donde vivo no lo he hecho nunca eso de parar-para-ver.  En cierta forma al viajar puedes darte esos pequeños lujos. Observar un poco más… tal vez de espiar furtivamente a un grupo de personas que se cruzan en el mismo espacio y tiempo contigo y, aunque son absolutamente desconocidas, ahora también ya forman parte de tu viaje.

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El Oculus

IMG_0200Por fuera, es como un ave levantando las alas y por dentro como una moderna caverna de líneas curvas de acero y mármol blanco. Así es el Oculus de Manhattan, una estación de metro super sofisticada.IMG_0104

El arquitecto valenciano Santiago Calatrava fue quien diseñó este centro comercial y estación subterránea con una estructura ultra moderna que representa el renacer de la Zona Cero.

IMG_0199Pero el Oculus causó polémica desde su inicio y hasta la fecha.  El arquitecto Calatrava y su paloma “a punto de emprender el vuelo”, como él mismo la define, ha contado con opiniones favorables y muchas en contra, por el costo multimillonario de la obra  (4 mil millones de dólares de fondos públicos) y 12 años de construcción a cuestas.IMG_0181

Hay un acceso directo desde el One World Observatory hacia el Oculus y de inmediato, esta gigante escultura arquitectónica impacta desde ángulos diferentes.

IMG_0203Las dimensiones y el espectáculo visual entre las luces de los aparadores y publicidades conviven con la estructura de interminables líneas inmaculadas que contrastan con los apresurados transeúntes que van al mall o hacia alguna de las once líneas de metro que conecta esta monumental estación.IMG_0149

Se le ha comparado con el esqueleto de un dinosaurio, con conchas de almeja… ¡hasta con Pokemon le han visto semejanza!  Pero si se trata de hacer comparaciones, yo prefiero ver al Oculus como una imponente Ave Fénix levantando el vuelo y resurgiendo de entre las cenizas.

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¿Tanga o colaless?

Las costumbres en las playas argentinas son únicas. Me llama siempre la atención que el paisaje no se trunca por gigantes consorcios hoteleros pegados unos con otros a lo largo de la costera.

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Además, pasear por las extensas y anchas playas es una experiencia aparte.  Hay vendedores como en cualquier costa concurrida, pero nunca ví carritos con choclos o elotes calientes, pizzas en cono y expendios de mate como aquí.

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Esto último por la costumbre de tomar mate a cualquier hora y en cualquier lugar, y qué mejor que relajados frente al mar, justo antes de la puesta del sol.

IMG_8039 MagapixLa moda de trajes de baño por acá es muy variada y me gusta mucho el corte y los diseños de “las mallas” como les dicen.  Este año encontré un tipo de bikini al que llaman “colaless”, término que yo la verdad nunca había oido.  Entiendo aquello de “cola” y también lo de “less”… pero en mi tierra le dicen “tanga”.

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IMG_8010 MagapixBueno, lo importante es que aquí lo usan las chicas (y las no tan chicas) con mucho estilo y seguridad ¡y eso es lo que importa!

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Día de Muertos

El 2 de Noviembre es el único día del año en el que se les da permiso a los muertos para venir a convivir con quien fuera su familia.

Sus almas acuden a disfrutar de aquella comida y bebida que se les ofrece con fervor a través de las ofrendas; a escuchar canciones, oraciones y anécdotas; a observar las sonrisas y algunas lágrimas que se les dedica este día.

Esa es una de las tradiciones que existen en México (y sí la creo!).  Así que fuimos con amigos a visitar San Pedro Tlahuac para vivir esta oda a la muerte y vimos algunas maneras de festejar esta noche.

Hubo quien se atavió como toda una catrina experimentada, algunos más con atuendos de danzantes regionales, pero con un toque propio del folclore del Día de Muertos.

Otros iban disfrazados de demonios o lloronas y el ambiente estaba más cerca de lo festivo que de lo lúgubre.

Aún pasada la media noche las calles  estaban abarrotadas de puestos de comida, y dentro del panteón,  las veladoras iluminaban tumbas y mausoleos repletos de flores, al son de distintos cánticos y murmullos que rompían la paz característica de un camposanto.

Gente de todas las edades disfrutaba de esta noche mientras nosotros pasábamos a lo largo de diferentes ofrendas.

De pronto, una de las familias que velaba a sus difuntos alrededor de una olla de café caliente nos invitó a unirnos a ellos.

Con un poco de vergüenza por la intrusión, nos quedamos a departir un ratito con ellos. La pasamos tan bien, que se nos olvidó  que íbamos a vernos con los demás amigos a la salida del cementerio.

¡Qué sorprendidos quedamos con la amabilidad de estas personas!  Estuvimos encantados con su charla, la sencillez y como, sin conocernos, compartieron con nosotros viejas anécdotas de sus seres queridos a quienes visitan año con año en este mismo lugar.

Tlahuac no sólo conserva las tradiciones mexicanas.  También atesora esa hospitalidad en su gente que te recibe con brazos abiertos, dejando un buen sabor de boca en estas fechas que, además, nos recuerdan aquella barca que algún día tendremos que tomar sin camino de vuelta.