Un café, mil historias…

Mucho se habla de lo pintoresco del Café Tortoni, su arquitectura, su decoración y las personalidades que han visto pasar con él, la Historia misma de la ciudad de Buenos Aires.

Pero aquel refugio con ambiente de siglo XX guarda los relatos de quienes iniciaron su historia entre esas paredes; esas memorias permanecen selladas en cada rincón como parte del mobiliario.

Los secretos del Café Tortoni sólo se alcanzan a escuchar entre susurros y una buena dosis de encanto, al disfrutar este imperdible lugar en la capital porteña que parece detener el tiempo en un espacio muy particular.
Avenida de Mayo, 825
Buenos Aires, Argentina
Anuncios

Recoleta

La Recoleta es un barrio en Buenos Aires repleto de bares, plazas, restaurantes y parques y hoy en día cuenta con un shopping o plaza comercial muy vanguardista llamado “Recoleta Mall”.   Desde su vibrante roof garden, se alcanza a ver la magnificencia de las capillas, bóvedas y mausoleos del Cementerio de La Recoleta, una de las atracciones históricas más importantes de la ciudad argentina.

Me parece como si de un lado de la acera estuviera un lugar que es una oda a la fuerza, la actividad, la modernidad y la vida; mientras que del otro, la muerte en persona es la anfitriona de donde yacen silenciosos miles de cuerpos que hace tiempo dejaron de existir.

Parque de la Memoria

Conmovedor. Fue la primer palabra que vino a mi mente después de haber estado en este parque de la capital argentina.  Aquí se aprecian esculturas que son un homenaje permanente a ideales de lucha y desprecio a la ignominia.

Este monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado que sufrió Argentina desde mitad de los años 70 y hasta principios de los 80, se levanta en honor a aquellos que sufrieron las atrocidades de tortura y la desaparición.

Son 14 hectáreas las que albergan este espacio público ubicado en la Costanera Norte, junto al Río al que fueron arrojadas muchas de aquellas víctimas que no tuvieron un sepulcro donde llorarles.

El vacío que dejaron aquellos detenidos que padecieron ante el régimen militar autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional” (1976-1983) se intenta contener en una mole, donde se tatuaron los nombres y apellidos de hombres, mujeres, adolescentes y embarazadas.

Es desolador siquiera estar junto a ese muro, que parece inmenso y donde apenas una diminuta flor se puede atorar en conmemoración a uno, o a todos ellos.

Conocer el Parque de la Memoria es conocer una herida que no se borra; un recuerdo de horror en la historia del pueblo argentino.

Carnaval en Cariló

Niños en la Costanera

Un lugar imprescindible de ver en Buenos Aires es la Costanera.  Definitivamente es ideal para ver el atardecer, familias pescando o niños correteando por ahí.  Muchos turistas no había, uno que otro nada más.  Será porque dicen que no es muy seguro que digamos a altas horas de la tarde. Pero la belleza de este sitio vale la pena para ir a tomar al menos alguna bebida helada que mitigue el calor intenso de Capital Federal en los días de febrero, cuando el sol ya cae rendido de tanto alumbrar.

Estos nenes andaban de un lado a otro, juntos para acá y para allá, con una energía que parecía interminable!! y de pronto se asomaron  hacia el río como si fuera ese el sitio para recargar batería.  Ellos sin “remera”, como le dicen allá a las camisetas… ellos sin remera y sin pensar en mañana, solo viviendo ese momento.

Image

Con sabor a tango


Eso de ir a ver  tangueros en el barrio de La Boca, y aún más ir a San Telmo  es para la mayoría de los porteños algo inusual, especialmente si se trata de un espectáculo montado por bailarines profesionales, pero la verdad vale la pena darse una vuelta en la noche y disfrutar una cenita, con vino, carne y ensalada, acompañada de una buena dosis de lunfardo y milonga.

Me encanta que los porteños de “hueso colorado” (como mi esposo) disfruten de  atracciones de su  ciudad querida y que si bien son diseñadas para el turismo,  no por eso tienen menos mérito.  Además, seguro los argentinos salen del show tanto  o más emocionados que los extranjeros que pululan en estos sitios, así que no sé por qué  no son tan asiduos…

Esas  historias arrabaleras suelen ser algo exageradas, pero al final de cuentas de eso se trata el tango: tristes historias  entre danzas de abrazos sensuales y pasos rebuscados.

A uno como espectador no nos queda más que emocionarnos desde nuestra mesa, abrazados por la oscuridad, escuchando de fondo el bandoneón, el piano y el contrabajo que acompañan muy de cerca a imponentes mujeres y apuestísimos caballeros.

 

Argentina y Chile, tan cerca y tan lejos

Argentina y Chile tan lejos y tan cerca

Comienzo este blog después de regresar de Santiago y Buenos Aires, dos ciudades cercanas geográficamente pero creo que a la vez muy alejadas entre sí en cuanto a costumbres, gastronomía, paisajes, clima, etc. Ambas capitales tienen un especial significado para mí así que sin afán de decir si alguna es mejor o no, mi impresión es que Buenos Aires se desborda de vibra y toda ella tiene un encanto espectacular, además de ser la ciudad que vio nacer a mi media naranja… Como no quererla! Aunque desafortunadamente se siente mucha inseguridad y la gente te pasa por encima si te descuidas.

Santiago es sorprendentemente ordenada, limpia y tranquila. Además nunca olvidaré que durante mi primer visita me sorprendió gratamente la enorme amabilidad de su gente, su cordialidad y buenas maneras sobre todo al cruzar calles o en el metro… Yo me quedaba con la boca abierta que hasta me pedian disculpas por no cederme el asiento!

SANTIAGO A PIE

Casi dispuesta a “comerme la ciudad” con pocos días de estancia por acá quise aprovechar para recorrer el Centro Histórico de Santiago, con todo y mi panza de cinco meses de embarazo.  Así que desde el primer día emprendí mi “walking tour” con mapa en mano y una aplicación de iphone bastante útil que intenté seguir al pie de la letra.

Iba yo sola pues mi esposo estaba trabajando de sol a sol y no era opción quedarme encerrada en el hotel ni tampoco quise seguir sus recomendaciones (por supuesto bien intencionadas) de tomar uno de esos autobuses rojos de dos pisos que ofrecen tours de ciudad.  Y no es que estos buses sean malos, ¡al contrario! pero yo tenía siete largos días para recorrer el bello Santiago de Chile, así que compré mi respectivo boleto de metro y me bajé en la estación Bellas Artes para ir a visitar una galería llamada la Casa Naranja y arrancar oficialmente mi primer recorrido a pie por acá.

LA CASA NARAJA

El Bombero Voluntario hace guardia justo frente a la Casa Naranja en medio de una glorieta sobre la Avenida Santo Domingo a la altura del 528.

TEMPLO DE SANTO DOMINGO

Antes de ir hacia la Plaza de Armas, me entretuve en una galería para ver artesanías de la ciudad y algunas otras tiendas peruanas de mercancía al mayoreo y menudeo que estaban bastante bien surtidas.  Unas calles adelante, me topé con el templo de Santo Domingo con sus dos grandes torres de ladrillo pero no entré.

PLAZA DE ARMAS

Ya en la Plaza de Armas de Santiago, ahí estaba la Parroquia del Sagrario y el Palacio Arzobispal, pero me encaminé directo hacia la Catedral Metropolitana, para ver la nave principal a ver si era tan bonita como me la habían presumido.

CATEDRAL METROPOLITANA

La verdad que con un poco de escepticismo pensé que no se iba a comparar para nada con la que  tenemos en D.F., que aunque se está hundiendo, es muy bella e impresionante.  Me quedé maravillada especialmente con la nave principal del templo y con los altares que tiene sobre todo el de Miguel Arcángel.

BASILICA DE LA MERCED

Había otra “casa de color” que quise visitar pero me desperdigué comprando un adaptador de corriente en un local de iluminación y electrónica.  Seguro estaba a un paso de la llamada “Casa Colorada” pero más bien me fijé  en un templo (también pintado de “colorado”) que me pareció espectacular, sobre todo por lo bien cuidado que estaba. Después supe que se llamaba Basílica de la Merced, en la calle de Enrique Mac Iver, 341.

Ya sentada en una trattoria con wifi y conectada de nuevo con el mundo, repasé los spots que había recorrido hasta ahora y pude ver que ¡apenas llevaba la mitad de los lugares que supuestamente vería en ese primer día! por lo que decidí que sería mejor recortar un poco el plan porque hacía bastante calor y yo ya estaba casi lista para regresar al hotel.

TEATRO MUNICIPAL

Quise conocer la arquitectura francesa del Teatro Municipal en la calle de Agustinas, 794 pero estaba en remodelación, así que más bien tuve que echar a volar mi imaginación, pero encontré la centenaria Fuente de los Niños en la Plazuela Mekis.

SANTA LUCIA

El ambicioso tour de la aplicación del iphone proponía el Cerro de Santa Lucía… ¡y cuatro lugares más que visitar!   La verdad es que claudiqué antes de completarlo pero me fui contenta al hotel, luego de ver  el lugar donde se fundó la ciudad de Santiago.  Aparte de histórico es un lugar precioso al sur de la Alameda y un digno lugar para concluir con un día de paseo a pie por la capital de Chile.

Barrio Lastarria, Bellavista y Funicular

Me armé un tour a pie a la medida de mis posibilidades, porque la aplicación del teléfono estaba un poco descabellada en cuanto a distancias, y considerando que aunque quería caminar, tampoco me proponía romper un récord con mi ya notoria panza de embarazo, así que esta vez me bajé en  la estación de metro  “Universidad Católica”, que era la más cercana a una iglesia que me pareció valía la pena ir a ver, justo antes de mi caminata hacia el Patio Bellavista.

IGLESIA DE LA VERA CRUZ

Sin saberlo, me estaba dirigiendo al llamado Barrio Lastarria, que fue por mucho una de las cosas que más disfruté pateando la ciudad de Santiago.  Resulta que la Iglesia de la Vera Cruz estaba al inicio de la calle Lastarria,  donde había edificaciones de distintos estilos y un ambiente bastante agradable con cafecitos, librerías, bares, terrazas y tiendas de diseño que invitaban a entrar y a quedarse un rato más.

Los jueves, viernes y sábados en esta zona se pone una Feria de Antigüedades donde venden platería, cuadros, cerámica, y libros de todo tipo.

PATIO BELLAVISTA

Turistas y locales acuden a esta plaza que reúne muchos comercios de joyería, especialmente de lapislázuli,  artesanías, souvenirs y por supuesto restaurantes y bares para todos los gustos y bolsillos.  Me encantó que hubiera un local de jugos 100% naturales porque abundan las bebidas de frutas de “pulpa” que son pura azúcar de sabores.

Bellavista para pasar la tarde está bien y andar curioseando un poco, pero tiene mucho mejor onda en la noche, para poder tomarse un pisco sour, o la bebida que se antoje (los que puedan) o como yo, que me la vivía a pura limonada natural…

LA CHASCONA

Unas calles más adelante del Patio Bellavista, está La Chascona, que es una de las casas que tuvo Pablo Neruda, y es visita obligada si ya andas en la zona. Está  ubicada en Fernando Márquez de la Plata 0192.

En esta casa-museo se conserva una pinacoteca con obras de pintores chilenos y algunos extranjeros y por supuesto algunos ambientes y objetos del poeta Neruda.

FUNICULAR Y VIRGEN

Regresando por la misma calle de Márquez de Plata, con dirección hacia la calle de Pio Nono me fui hacia el funicular para subir a la cumbre del Cerro San Cristóbal.

Hay antes  una parada que te deja en el Zoológico, pero preferí llegar directo hacia la ultima parada que es donde está la estatua de la Virgen María, y además disfrutar la vista de la ciudad en el camino.

 

Así que les cuento que esta es oficialmente la primer entrada de este blog magapixdeviaje ¡Bienvenidos!